Apóyate en mi mano en acción!

19 Nov

El pasado domingo, 12 de noviembre de 2012, Apoya en mi Mano estuvo cumpliendo con la aplicación mensual de su plande trabajo. Este trabajo consiste en hacer una recolección previa de enceres que permiten formar mercados para familias de 7 integrantes, las cuales podrán recibir este apoyo que puede alcanzar para 90 días.

En el municipio de Oicata, Boyacá, la problemática aumenta a la hora de no tener servicios básicos como la energía. Lo anterior implica una logística distinta a la que se podría llegar a utilizar en una ciudad intermedia. A la hora de recoger alimentos, es necesario invitar a los donantes a ofrecer alimentos que no requieran refrigeración.

Con este trabajo mensual, nos damos cuenta que marcamos la diferencia con la simple acción de crear un compromiso con donantes ya fijos. Por otro lado, no es solo dar mercado, es generar un buen ambiente para crear un método de auto sostenimiento para las diferentes familias apoyadas.

En la última brigada que se realizó se incluyeron materiales para promover la agricultura en pequeños terrenos que son de propiedad de las familias. Terrenos que no han tenido ningún tipo de desarrollo. Con la entrega de semillas, azadones, palas, etc. buscamos comenzar acrear la forma en que las familias podrán encontrar su bienestar. La creación de cultivos de cebolla larga, papa sabanera, zanahoria y tomate; buscamos que la entrega de mercados no se convierte en una mala costumbre que lleve a mal educar a las familias que apoyamos. Queremos explotar las capacidades físicas de nuestros amigos para que puedan sobrevivir por ellos mismos.

Con lo anterior no queremos decir que nuestra labor terminará el día que ellos sean auto sostenibles. Al contrario, con este mecanismo de producción queremos que otras familias se vinculen y puedan comenzar a generar el intercambio necesario para tener todo tipo de alimentos en toda la zona afectada por este plan.

Con esta entrega de mercados, también se llamo la atención de las diferentes entidades encargadas de ejercer sobre esta gente. Entidades de servicios públicos que no cumplen su función, están en este momento bajo la vigilancia de la Alcaldía de Oicata, quién se compromete a crear el comité de vigilancia que permita tener las necesidades básicas cubiertas, no solo en la zona urbana, lo más importante, en la zona rural. Todo esto gracias a Apóyate en mi Mano.

 JuanManuel Ramirez

El impacto irreversible de la minería, una realidad global.

19 Nov

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A pesar de que ingenieros y economistas en el mundo se han esforzado por suplir las reglamentaciones ambientales que exige el ejercicio minero  bajo el lema “el que contamina paga” la minería junto con la exploración del petróleo, sigue siendo un problema fundamental, amenazando un 38% de extensiones de bosques en el mundo.

Desde principios del siglo XIX, la minería era el método más común a la hora de extraer minerales fundamentales para las industrias. Actualmente, una exploración en una mina relativamente pequeña puede llegar a sustraer un total de 100 toneladas al día, mientras que una mina grande puede producir  cientos de miles de  toneladas en una sola exploración. Aunque esta actividad es fundamental en la economía mundial, los impactos negativos de su ejercicio no solo se deben a la exploración , sino a la eliminación de los residuos de la mina, el transporte del mineral y el procesamiento del mismo que normalmente genera una contaminación excesiva.

Es muy importante entender que la minería es considerada como una actividad a corto plazo que genera unas consecuencias  devastadoras a largo plazo. Actualmente más de un 60% de los materiales extraídos en el mundo, lo hacen a través del método de minería de superficie que, dentro de sus efectos, se contemplan devastaciones como: deforestación, contaminación, destrucción de hábitats y alteración en el agua. Dentro de este tipo de minería también se contempla la minería a cielo abierto, que se centra en la búsqueda de metales duros, así como “las canteras (para materiales de construcción e industriales, como arena, granito, pizarra, mármol, grava, arcilla, etc.), y la minería por lixiviación (aplicación de productos químicos para filtrar y separar el metal del resto de los minerales)” según un artículo publicado por eco-portal.

Según cifras de este mismo artículo, actualmente los países industriales como Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y Europa occidental consumen la mayoría de la producción anual de metales en el mundo:  “aproximadamente 61% de todo el aluminio, 60% del plomo, 59% del cobre y 49% del acero. En un cálculo per cápita, los distintos niveles de consumo son especialmente marcados: el estadounidense promedio utiliza 22 kilogramos de aluminio al año, el ciudadano promedio de la India usa 2 kilogramos y el africano promedio apenas 0,7 kilogramos.”

Sin embargo, el empobrecimiento de comunidades y regiones no se da en los países que consumen los productos mineros, sino en los que los producen. Países como Sierra Leone, Gambia, Botswana, y otros, también de la región del sur de África, sufren las devastadoras consecuencias de la extracción minera. Ya que estos dependen, mayormente, de la exportación minera y son calificados por el Banco Mundial como países empobrecidos y altamente endeudados.  Así mismo, y de acuerdo con las Naciones Unidas, mientras más dependencia exista en un país a la exportación minera, peores serán las consecuencias, tanto en materia económica y política, como social.  La dependencia minera se relaciona con mayores niveles de pobreza, desnutrición, mortalidad infantil, bajas tasas de alfabetización de adultos y “una mayor vulnerabilidad a las crisis económicas.

El caso de Colombia

En el anhelo de querer generar nuevas políticas de confianza inversionista, y beneficiar a las compañías transnacionales, en Colombia se está practicando la extracción indiscriminada, que inevitablemente está arrasando tanto con el medio ambiente, como con las comunidades que viven en las regiones mineras.

En Boyacá, donde la esmeralda es el sustento de la extracción minera, el impacto medioambiental se da, desde la desestabilización de los subsuelos hasta la contaminación auditiva.  Por otro lado, la falta de presencia del Gobierno, permite que la minería ilegal llegue hasta los páramos de Boyacá, acción que ha devastado aproximadamente el 30% de esta región.

De acuerdo a lo anterior, es entonces fundamental comenzar a entender que con el auge de la extracción minera tanto en Colombia como en el mundo, se deben implementar políticas macroeconómicas y publicas orientadas al buen desarrollo y ejercicio de la minería. Políticas que incluyan una preocupación por el progreso social, la diversificación económica y la protección del medio ambiente.

En Colombia hace falta la presencia y control del Estado, que ayude a promover y regular esta actividad, y así mismo cree las condiciones apropiadas para que se de un desarrollo sostenible. Como lo dijo el ex ministro Rudolf Hommes, “en lugar de matar la gallina de los huevos de oro antes de que los haya puesto (…) lo que se necesita es aprender a manejar y controlar esta posible bonanza minera, fortalecer o crear las instituciones para hacerlo bien y desligar la actividad minera del paramilitarismo y de otros grupos armados.”

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Juanita Mendoza
Andrea Obando
María José Martínez
Ivonne Calderón

Los niños esmeraldas de Colombia

22 Oct

Fuente: La jornada

Alrededor de 10.000 niños, entre los 10 y 15 años de edad, trabajan filtrando con pala y tamices las sobras, desechos de piedras y lodo provenientes de las minas de esmeraldas en el municipio de Muzo (Boyacá), ubicado 90 kilómetros al norte de Bogotá (Colombia). El trabajo consiste en buscar minúsculas esmeraldas o polvo de ellas escapado del filtro de la mina. Son piedras de un intenso verde, consideradas por los gemólogos como las de mayor calidad del mundo. También utilizan a los niños para picar en túneles demasiado angostos.

La vida en ese municipio gira alrededor de la explotación de esmeraldas y para esa comunidad minera ‘cada uno practica la minería donde quiere, sin apoyarse en la comunidad’ y ‘cada uno trabaja por su cuenta, sin depender de otras familias o asociarse con ellas’. Y, por supuesto, son los propios padres quienes inducen a sus hijos, aún bien menores, a la faena de la extracción de la esmeralda, convirtiéndose así en uno de los municipios de Colombia con mayor índice de población analfabeta: el estímulo a la escuela simplemente no existe. Así mismo, pobreza y hacinamiento es el común denominador en Muzo, donde llegan a vivir 10 personas por cuarto y donde el abuso sexual entre hermanos o de padres a hijos está a la orden del día.

La explotación de esmeraldas exige a los niños y niñas un gran esfuerzo físico y los somete a diferentes riesgos para su integridad física y psicológica. Se exponen a temperaturas extremas, olores tóxicos, la presencia de polvo en el ambiente, picaduras de insectos, mordeduras de animales, además de ruidos y vibraciones permanentes, situaciones que violan sus derechos humanos, al ser menores de edad.

En Colombia, los niños y niñas mineras de ese municipio baten record en enfermedades respiratorias: es la localidad con el más alto número de menores enfermos. Pocas oportunidades hay para esos niños. Allí, quienes definen su porvenir son la codicia, la ignorancia, la impunidad, los intereses y la complicidad colectiva de los habitantes de Muzo.

Cuando veamos un zarcillo, collar o anillo con esmeraldas, tratemos de observar bien esas piezas: seguro que en la parte más densa, más íntima de esa piedra, descubriremos la silueta del rostro de uno de esos niños que se quedó sin futuro.

Escrito por: Lenin Cardozo

La minería, una realidad en imágenes.

22 Oct

UBICACIÓN DE LA PRODUCCIÓN MINERA E HIDROCARBUROS

EMPRESAS MINERA EN COLOMBIA

ZONAS DE EXPLOTACIÓN Y SOLICITUDES

LA POBLACIÓN INDIGENA Y LA EXPLOTACIÓN MINERA

¿Realidad o Ficción?

22 Oct

¿Qué ha pasado con el manglar en la costa del pacífico? ¿Qué pasa con la palma de aceite? ¿Sabía que más de 70.000 indígenas de la Guajira y el Cesar han sido desplazados? ¿Sabía que Cerrejon quiere desviar el río ranchería, en la Guajira, 20km?

La minería, realidad o ficción. Un programa de CONTRAVÍA.

87% de las personas desplazadas son del sector minero.

22 Oct

Hoy en día el 40% del territorio colombiano esta siendo solicitado o concesionando por  empresas multinacionales para realizar proyectos de extracción de hidrocarburos y minerales.

La gran biodiversidad con la que cuenta Colombia le permite tener tres productos base del desarrollo minero en su territorio; los material son el oro, el carbón y el petróleo los que más niveles de exportación tienen, sin descartar en otros sectores la explotación del níquel, la plata y las esmeraldas, estás ultimas reconocidas mundialmente por su calidad.

Hoy en día el 40% del territorio colombiano esta siendo solicitado o concesionando por  empresas multinacionales para realizar proyectos de extracción de hidrocarburos y minerales. Esto demuestra que el gobierno tiene toda la intención de convertir el país en un fuerte sector minero, pero el daño nocivo que causa esto al ecosistema y a las comunidades es aún más grave todavía, donde las consecuencias generarían un alto impacto negativo a las personas y su hábitat.

Igualmente el gobierno al estimular el desarrollo en el sector minero ha creado distintos cambios normativos, permitiendo que se intensifique la exp

lotación minera ya que el gobierno declaro esta actividad como “actividad de utilidad pública y de interés social”, esto se ve reflejado en la expropiación unilateral de tierras.  Al declararle también la guerra a la minería ilegal conduce a dar títulos mineros a los paramos, territorios colectivos de afro-descendientes y resguardos indígenas que son zonas protegidas.

Al estudiar a las organizaciones defensoras de las comunidades desplazadas y de los derechos humanos, se puede observar que las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas son las que más afectadas se ven por el daño ambiental, socioeconómico y cultural causadas por estos megaproyectos. Según estadísticas de Peace Brigades internacional, el 87% de las personas desplazadas son de sectores mineros. El país cuenta con 102 minorías étnicas y la Constitución Colombiana es una de las que más reconoce los derechos de estas minorías para proteger su cultura y el medioambiente, pero a través de la explotación minera y los actores armados ilegales  han sido violentados y vulnerado sus derechos.

Además muchas comunidades rurales que se sostienen económicamente del trabajo de la pequeña minería, hoy en día no pueden determinar y certificar su actividad ya que se encuentran en un limbo legal. Los pequeños mineros se encuentran marginalizados y en algunos casos perseguidos por su trabajo tradicional, mientras que grandes empresas de países como Canadá, Sudáfrica e Inglaterra han intensificado su producción en la explotación de los recursos.  Pero estas empresas no son las únicas interesadas en este beneficioso negocio, sino que los actores armados ilegales han podido encontrar de la minería un negocio productivo para aumentar sus ingresos.

 En un momento en el que Colombia se encuentra en un proceso de restitución de tierras, la competencia por el subsuelo y el suelo para la implementación de proyectos económicos ha sido de gran notoriedad para ciertos grupos privilegiados del mismo modo ha sido las causas de despojos y daños a las comunidades, pero que así mismo puede ser una esperanza para ciertas comunidades para que les devuelvan sus tierras y poder trabajar en ellas.

Los índices de violaciones de derechos humanos en las zonas mineras son impresionantes, normalmente en estas zonas se agudiza la violencia en contra de la población civil, generando desplazamiento forzado, asesinatos y desequilibrando la vida comunitaria.

Se ha encontrado por consultorías que trabajan con derechos humanos que la mayoría de las zonas mineras existen presencia de militares y paramilitares “La fuerza pública protege la gran inversión privada y los paramilitares evitan la protesta social y presionan el desplazamiento”.

Una de las causas de deterioro en el medio ambiente es la explotación minera masiva, algunos de los productos utilizados para la extracción de de los minerales son altamente tóxicos y estos a su vez contaminan la tierra y las fuentes de agua impidiendo así que tengan una vida saludable los habitantes de esas comunidades.

Se observa de igual forma que cuando son proyectos a grandes series se debe hacer cambios en el curso de los ríos en los que se utiliza grandes explosiones con dinamitas o desarrollo de infraestructura que puede llegar a realizar desforestación del hábitat.

Así se argumente que la explotación de minería va a traer desarrollo al pueblo, los beneficios económicos e inversiones son pocos por no decir nulos para las comunidades;  ya que es un sector exclusivo los que pueden disfrutar y ver ganancias de estas regalías; porque se ha comprobado a través de estudios que los sectores en los cuales se halla estos recursos es donde más evidencia y registros altos de necesidades básicas insatisfech

as hay, además de bajos niveles de  beneficio para el pueblo y una evidente concentración de violencia ya sea de desplazamiento, asesinatos o masacres, sin dejar de hablar del mayor índice de quebranto que se hace a  los derechos humanos, asimismo los grandes daños a la medio ambiente.

Ivonne Calderón

Apóyate en mis manos

10 Sep

Para delimitar el espacio donde se evidencia esta problemática, nos contactamos con la organización Apóyate en mi mano. Una organización sin ánimo de lucro que no pretende generar retribución de ningún tipo, así evitan que se utilicen los recursos de manera inadecuada. Entonces mediante donaciones, ya sean de alimentos no perecederos o de aseo, logran llegar a parte de la población más vulnerable del municipio de Oicatá, Boyacá.

POBLACIÓN DE OICATÁ

Las estimaciones de población con base en el censo 1993, según el DANE, el municipio de Oicatá para el 2004, cuenta con 2.522 habitantes, localizados el 8.2% (207) en el sector urbano y el 91.8 (2.315) en la zona rural. Es un municipio en donde la población esta equitativamente distribuida por género, se encuentran 1.261 (50%) hombres y 1.261 (50%) mujeres. Para este año habitaban en el municipio 338 niños menores de 5 años (13.4%) y 605 niños y jóvenes entre los 5 y 14 años (24.0%), configurando la población con acceso a la educación. El 52.8% de la población se encuentra entre los 15 y 65 años (1.332) población constituyéndose en la fuerza laboral del municipio. En población de la tercera edad para el año en mención se encentra el 9.8% es decir, 247 pertenecen a este rango de edad.

ACTIVIDAD ECONÓMICA 

Sector Agrícola: La agricultura es la mayor actividad económica en el área rural del municipio de Oicatá, la mayor parte representada por cultivos temporales. Con suelos de baja calidad, erosionados el agricultor no tiene la posibilidad de rotar los cultivos, unido a que los suelos son ondulados y con un alto grado de escasez de agua haciéndolos muy secos. La tecnología es nula por ello se obtienen consejas de mala calida y bajo rendimiento.

El principal cultivo es el maíz, rotado con cultivos de cebada, trigo y papa. En cuanto a cultivos permanenete se tiene el cultivo de manzana. La cebada y el trigo eran productos promisorios en la región, con alto rendimiento por hectárea, pero los cambios en las políticas nacionales hicieron que estos cultivos se disminuyeran notablemente. Igualmente los costos de producción inciden en la población, los rendimientos son bajos, unido a la escasez de agua, alto costo de fertilizantes y pesticidas y falta de mano de obra.

Sector Pecuario: La ganadería en el municipio de Oicatá predomina especialmente en el Valle del Río Chicamocha o Chulo y en el Valle de Rumba, con explotación extensiva de leche. Existen varias haciendas con tecnificación desarrollada, se utilizan cercas eléctricas, máquinas para el ordeño, canales de irrigación, establos, pastos mejorados y razas lecheras, el producto es comercializado por pasteurizadotas de Duitama y Bogotá.

La ganadería tradicional impera en el resto del territorio, es bastante rudimentaria por la escasez de pastos y utilización de ganado criollo con pocas posibilidades de mejora. La explotación ganadera predominante es la bovina.

POBREZA DEL MUNICIPIO

Las personas que, por cualquier razón, tienen una capacidad muy por debajo de la media para ganar un salario, es probable que se encuentren en situación de pobreza. Históricamente, este grupo viene formado por personas mayores, discapacitados, madres solteras y miembros de algunas minorías. Otros grupos son los discapacitados con personas a su cargo, familias numerosas y otras en las que el cabeza de familia está en situación de desempleo o tiene un salario mínimo. La falta de oportunidades educativas es otra fuente de pobreza, ya que una formación insuficiente conlleva menos oportunidades de empleo. Gran parte de la pobreza en el mundo se debe a un bajo nivel de desarrollo económico.

La pobreza también es la negación de oportunidades y opciones fundamentales que disponen las personas para conseguir el desarrollo humano sostenible. A nivel mundial la ONU ha promovido la medición de la pobreza a través de un indicador que señala un nivel mínimo de ingresos, por debajo del cual se considera que las personas son pobres. Si el ingreso personal o familiar es menor a dos (2) dólares diarios se considera que hay pobres; si el ingreso diario es menor a un (1) dólar diario se considera que hay pobreza extrema. En Colombia, según el Departamento Nacional de Planeación se considera pobre a la persona que vive con menos de $224.370 mensuales y en extrema pobreza si el ingreso e menor de $90.710 mensuales.

Medición Vía Ingresos 

En el municipio de Oicatá el 79.1% de los hogares vive con menos de $224.370 mensuales, o sea se encuentran en situación de pobreza.

El 59.6% de la población viven en condición de pobreza extrema, posee para vivir mensualmente menos de $90.710.

Medición vía índice de Calidad de Vida 

Otra forma de medir la condición de pobreza de una familia y/o comunidad es el Índice de Condiciones de Vida (ICV), el cual es un indicador compuesto por un conjunto de variables que miden el estado de los hogares de acuerdo con el nivel educativo de sus integrantes, como medida de capital humano; la calidad de la vivienda, el acceso y calidad de los servicios públicos domiciliarios como riqueza física y el tamaño y composición del hogar, como capital social básico. Cada variable tiene asignado un puntaje dentro del rango de 1 a 100, a menor puntaje menor índice de calidad de vida, a mayor puntaje mejor calidad de vida.

En se ha calculado un puntaje de 67 puntos al mínimo vital para que se cumplan lo estipulado constitucionalmente. A nivel nacional el promedio para el año 1993 era de 70.8 y para el 2003 este promedio aumentó en 2.2, es decir se encuentra en 73 puntos y a nivel departamental para el 2003 es de 62.1, muy por debajo del promedio nacional y del constitucional.

El índice de calidad de vida para los habitantes se sitúa en el 59.4 para el 2003, por debajo del promedio Nacional y Departamental , sin embargo ha aumentado 13.9 puntos con respecto al indicador establecido para el año 1993, de 45.5.

Medición vía NBI 

Otra forma de medir la situación de pobreza de la población es mediante el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). Este indicador a diferencia del ICV, se interpreta de manera inversa, es decir, en la medida en que los hogares van solucionando el hacinamiento y la falta de vivienda adecuada, el acceso a servicios públicos de calidad y aumenta la permanencia de los niños en el sistema educativo, se reducen las necesidades básicas insatisfechas y se reduce la situación de pobreza, hasta que el índice tienda a cero.

La gráfica nos permite observar que según este indicador la situación de pobreza en el municipio de Oicatá es de 39.4% de la población tiene necesidades Básicas Insatisfechas.

En el municipio no se presentaron datos de desnutrición en menores de 5 años, sin embargo mediante ampliación de cobertura de programas de alimentación escolar, se quiere llegar a los menores de cinco años y madres gestantes.

María José Martínez
Juan Manuel Ramírez

Boyacá: departamento rico, pero desigual.

9 Sep

El departamento de Boyacá, aunque resulta como uno, rico en cultura, biodiversidad y capital humanos. Es también un departamento sumergido en la pobreza y desigualdad, que se deriva, principalmente del abandono y la ausencia del Estado en sus municipios.

La capital de Boyacá, según el Dane, tiene una tasa de desempleo de 11.9%, siendo la séptima ciudad con menor tasa de desempleados entre las 24 capitales que mide el estudio. El índice de pobreza en Boyacá es del 22,1 por ciento. Este departamento supera el promedio nacional que es del 16, 4 por ciento. Según José Roldán Maldonado Pérez, alcalde de Paya, la causa de la pobreza es el abandono al cual el Estado ha sometido a este departamento.

Dentro de sus problemas principales está la falta de infraestructura, y la inversión en vías que sirvan para transportar y comercializar los productos. Por otro lado el alcalde de San Pedro de Borbur, Celso Miguel Mendieta Navas, argumenta que lo que más afecta a su municipio es la disminución en la producción de las minas de esmeralda en el corregimiento de Concuez. Para él es necesario que exista un apoyo del sector agrícola, para que la población de San Pedro de Borbur no dependa únicamente de la minería.

Sin embargo, un factor muy importante para tener en cuenta en este departamento es la presencia de los indígenas. Según Samuel Bohórquez Vásquez, alcalde de Cubará, la pobreza en este municipio de puede dividir en dos sectores: la de los colones y la de los indígenas Uwa. “La pobreza de los indígenas se debe a un nivel alto de abandono del Estado con ellos, pues no existen una política clara y definida para protegerlos como población vulnerable”, le dijo, Bohorquez, en entrevista a El Tiempo. Mientras que la pobreza de los colonos se le puede atribuir al desplazamiento de los habitantes por el conflicto armado que se vive en Arauca.

Boyacá se ubica en el puesto número 15 de pobreza extrema dentro del país, y el consenso general dentro de los alcaldes y dirigentes de las ciudades y municipios, es que existe una falta de oportunidades en el departamento. El poco apoyo a nivel central se refleja en los pequeños municipios que se encuentran en desventaja con respecto al tema de salud, educación y calidad de vida en general.

Los recursos que el Estado otorga se centralizan en las ciudades principales, lo que causa un desarrollo inequitativo con respecto al resto de municipios, y crea así, dentro del mismo departamento una brecha de desigualdad difícil de superar si los programas, que desde la Presidencia se prometen, no alcanzan a llegar donde más se necesitan.

Juanita Mendoza

Colombia: pobreza y marginalidad.

9 Sep

El 2 de Abril de 2012 la columnista de opinión de EL TIEMPO, Sonia Gómez Gómez hizo un análisis de las políticas de gobierno frente a la pobreza. En donde entrevistó a la funcionaria de la Alcaldía de Medellín con respecto a los restaurantes escolares gratuitos. “Cuando me retire, me dedicaré a ser pobre: a más hijos más paga el Estado, más desayunos escolares, más vaso de leche, más subsidios, educación gratuita, más Familias en Acción, más exigencias y menos compromisos”. Así se refería ella con respecto a esta problemática, pues mientras más cupos había para los restaurantes escolares gratuitos, más necesidades surgían.

También enfatizó que por conservadurismo, miedo a cambiar o a ser criticados por las extremas derechas, las políticas estatales no se atreven a tomar por los cuernos el problema demográfico, directamente relacionado con la pobreza, y en cambio se comprometen con subsidios -nada a cambio- que aumentan la dependencia de los más pobres al Estado e incentivan los nacimientos no deseados que, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud 2010 -liderada por Profamilia-, son cerca del 50 por ciento de los nacidos vivos, que llegan a este mundo a sufrir y a reproducir pobreza.

Entonces si se sabe que el 50% de los nacidos vivos, llegan a sufrir y a reproducir pobreza ¿Que se está haciendo al respecto?. A simple vista se puede responder, pero creemos que con acciones pequeñas de gran impacto podemos modificar lo que está sucediendo en Colombia. Entonces para ver más de cerca esta problemática, es preciso preguntarnos ¿Cómo estamos?

INDICES DE DESEMPELO, DESIGUALDAD Y POBREZA EN COLOMBIA SEGÚN CIFRAS DEL DANE:

  • Para el 2012 Hay 2 millones 343 mil personas desempleadas.
  • 21 millones 22 mil personas ocupadas.
  • 7 millones 740 mil  personas en la informalidad.
  • Las ciudades con mayor desempleo son :Quibdó, Popayán y Pereira.
  • Las ciudades con menor desempleo son Santa Marta, Barranquilla y San Andrés.
  • Bogotá: Registra una tasa de desempleo de 9,7% lo que equivale a 426 mil personas que están desocupadas, 3 millones 982 mil ocupadas, y 1 millón 526 mil en el rebusque

INDICES DE POBREZA EN COLOMBIA SEGÚN EL DANE:

  • Hay 20 millones de personas pobres en Colombia, casi un 50% de la población.
  • De esta cifra 7 millones viven en la indigencia o pobreza extrema.
  • La ciudad con mayor numero de pobreza es Manizales con 45,5%.
  • Bogotá tiene: 22%.
  • La ciudad con menor pobreza es Bucaramanga con 2,2%.
  • Se considera indigente una persona cuyo ingreso mensual esté por debajo de $120.588.
  • También se considera pobre un hogar conformado por cuatro integrantes, cuyo ingreso mensual se ubique por debajo de $1’125.536.
  •  Ese mismo hogar se clasifica en la categoría de indigente si su ingreso mensual es inferior a los $482.352, según el informe del Mesep, que integra El Dane.

El Informe de Desarrollo Humano (IDH) de 2009 ubica a Colombia en el puesto número 77 entre 182 países del mundo. Las cifras presentadas por el DANE y el Departamento Nacional de Planeación dejan entrever avances en la reducción de la pobreza, pero no se observan progresos frente al problema de la desigualdad. Existe consenso en que las reformas de las décadas pasadas han expandido la cobertura de los sistemas de protección social a los grupos más vulnerables. Sin embargo, también hay coincidencia en que el proceso ha sido desigual y ha creado sistemas fragmentados que han profundizado las brechas entre regiones y entre grupos poblacionales.

En otras palabras, aunque Colombia ha crecido económicamente de forma importante, incluso durante la crisis, el círculo virtuoso de crecimiento económico y bienestar no se ha reflejado en reducciones sustanciales de la pobreza y de la inequidad. Al parecer, ni el buen desempeño económico de los años anteriores ni los esfuerzos de los gobiernos nacionales y locales han sido suficientes para que Colombia deje de ser un país marcado por la desigualdad.

Andrea Obando

María José Martínez Becerra

RECOMENDADO

El peligro del crecimiento económico en desigualdad y pobreza. (Mayo 2012)
Escrito Por: Samuel Azout-Director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema, Anspe.

http://www.portafolio.co/opinion/el-crecimiento-la-desigualdad-y-la-pobreza

Hola Mundo!

9 Sep

Bienvenido a Apóyate en mi mano! Aquí encontraras un espacio de análisis y discusión, sobre la pobreza y la marginalidad en el departamento de Boyacá, Colombia.

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